Grave crisis en Dirección de Cine y TV de San Marcos
Posted in Institucional on Enero 20th, 2010 by admin / 1 Comment »La Asociación Peruana de Prensa Cinematográfica (APRECI) expresa su inquietud ante un grave caso de presunta corrupción en la Dirección de Cine y TV de San Marcos, un organismo dependiente del Estado dedicado a la difusión cinematográfica, en el que la gestión de su titular es seriamente cuestionada.
El pasado viernes 15 de enero, el crítico Andrés Mego, ex integrante de esa dependencia, realizó en su blog La tetona de Fellini una grave denuncia en contra del director Mario Pozzi–Escot, a quien acusa de una serie de irregularidades, como la malversación de fondos del presupuesto y los ingresos propios por los cursos y talleres que dicta habitualmente la institución, y un sistemático maltrato al personal contratado.
El martes 19, se han conocido más detalles, como el explícito documento que Mego y sus compañeros Verónika Rodríguez y Miguel Bonilla, presentaron el 23 de setiembre de 2009, ante el despacho del director general del Centro Cultural de San Marcos, Lic. Carlos Del Águila, en sus primeros días en el cargo, luego de la salida de Federico García Hurtado.
Asimismo, la Oficina de Imagen Institucional del Centro Cultural de San Marcos ha informado que la comisión investigadora compuesta a raíz de la denuncia, presidida por el mismo Carlos Del Águila, y conformada además por cuatro trabajadores de menor rango del Centro Cultural de San Marcos, no encontró pruebas de malversación de fondos ni de maltrato al personal, sino sólo “responsabilidad administrativa” en Mario Pozzi-Escot, “en su calidad de Director del Área y del equipo de trabajo a su mando, debido al desorden existente en el manejo de las mencionadas cuentas”.
APRECI seguirá atenta al desarrollo de este lamentable episodio, y espera que las autoridades sanmarquinas lo resuelvan satisfactoriamente, por el bienestar de las comunidades universitaria y cinematográfica.
Denuncia original, 23 de setiembre de 2009:
Comunicado de Oficina de Imagen Institucional del Centro Cultural de San Marcos, 19 de enero de 2010
Comisión Interventora desestima denuncias contra director de Cine y Televisión de San Marcos
En setiembre del año 2009, el equipo de Cine y Televisión de San Marcos, conformado por Verónika Rodríguez Trujillo, Andrés Mego López y Miguel Bonilla, presentaron una denuncia contra Mario Pozzi-Escot, Director de Cine y Televisión de San Marcos.
Malversación de fondos por concepto de cursos y talleres, malversación de fondos de Caja Chica y maltrato verbal al personal, eran los cargos.
Para resolver esta situación, el Director General del Centro Cultural de San Marcos, Lic. Carlos Del Águila, conformó un Comité Interventor que investigó las mencionadas acusaciones mediante reuniones con los implicados y recabando información financiera de tres fuentes: caja única del Centro Cultural de San Marcos, la empresa Audiovisuales e Informática (productora asociada con la que se realizaban los cursos y talleres) y los mencionados trabajadores de Cine y Televisión.
El Comité llegó a las siguientes conclusiones:
- Respecto a la acusación de Malversación de Fondos por concepto de cursos y talleres, el Comité no encuentra documentación probatoria, de ambas partes involucradas (tanto denunciantes como denunciado), que acrediten la denuncia efectuada. Más aún si tomamos en cuenta el informe presentado por la empresa Audiovisuales e Informática en el que efectúa un balance económico y muestra conformidad. Sin embargo el Comité, sí encuentra responsabilidad administrativa, en el Sr. Mario Pozzi-Escot, en su calidad de Director del Área y del equipo de trabajo a su mando, debido al desorden existente en el manejo de las mencionadas cuentas.
- Respecto a la acusación de malversación de fondos de caja chica se manifestó que los rendimientos de la caja chica fueron presentados a la Dirección General del Centro Cultural de San Marcos con normalidad hasta el mes de junio de 2009, pasando la documentación presentada todos los controles y verificaciones, tanto del Centro Cultural de San Marcos como de la Dirección General de Administración sin haber sido observadas en algún momento. Se debe precisar que el cheque de caja chica de julio de 2009 de Cine y Televisión no ha sido cobrado.
- Los testimonios presentados por ambas partes sobre el tema del maltrato al personal no pueden ser confirmados; más aún no habiendo sido presentados en su debida oportunidad a los órganos correspondientes para tomar las medidas preventivas del caso.



El
Por Juan José Beteta*
Por Juan José Beteta*
Por Juan José Beteta*
La sensibilidad de Sebastián Silva (grabó la película en casa de sus padres, donde se crió de los 10 a los 20 años) para la comunicación de cuerpos en contextos caracterizados por la inestabilidad, sortea brillantemente los estereotipos psicológicos y se anima incluso a introducir un dispositivo lingüístico (como lo hicieron en su momento los grandes teóricos de la comunicación humana en la terapia familiar) llamado Lucy, que aparece para cumplir una función mayor en un momento determinado, respondiendo a una emergencia. Lucy se inscribe como dispositivo en un juego de poder, obedeciendo una ética en medio de los recursos somáticos de Raquel (la nana que viene trabajando 23 años con la familia y no duda en hacer imposible la vida de las muchachas que llegan a trabajar con ella): Hagas lo que hagas, haz siempre lo contrario. Y así Lucy se desnuda en el patio de la casa cuando Raquel la deja fuera. Llora desesperada cuando Raquel pierde el sentido. Y agradece el mal trato invitándola a pasar Navidad con su familia. Porque La Nana es sobre todo una puesta en escena del self, donde lo complejo se transforma en unidad, lo oculto en visible, lo difícil en facilidad. La Nana nos ha devuelto un cine de interacciones en el mismísimo mundo de la vida. Sí, interacciones, como en el cine etnográfico. Interacciones de seres humanos en su medio ambiente social. La historia descubre con inteligencia que la personalidad es un mito y que detrás de los grandes cambios solo existe el lenguaje (la lógica de la razón es la peor de las disposiciones. El ser humano es paradójico). Silva está muy cerca de la ética del amor y el reconocimiento de los Dardenne, filmando una historia de seres humanos en movimiento, focalizando lo inestable, lo fluido, lo cambiante, documentando cuerpos de personas ordinarias en situaciones ordinarias y condiciones igualmente ordinarias.