APRECI se solidariza con el Lima Alterna Festival Internacional de Cine ante la censura del MINCUL a la presentación de la película palestina “Revolutionaries Never Die”

Expresamos nuestra preocupación por el panorama general de la libertad de expresión y la democracia en el país, visible en el sector cultural, como en el reciente caso de la película peruana Santidad.

Invocamos a la comunidad en general a recordar que los derechos culturales, como los educativos, son fundamentales e inalienables. Por ello, no pueden quedar sometidos a criterios de coyuntura diplomática o de credo religioso.

Defendemos el derecho del público peruano a acceder a cinematografías diversas y plurales. La labor de la prensa cinematográfica incluye defender las condiciones que permiten la circulación, exhibición, discusión y crítica libre de las obras audiovisuales.

La Asociación Peruana de Prensa Cinematográfica (APRECI) expresa su rotundo rechazo a la decisión del Ministerio de Cultura del Perú (MINCUL) de impedir la presentación de Revolutionaries Never Die, película del cineasta palestino Mohanad Yaqubi, programada como función de clausura del 7.º Lima Alterna Festival Internacional de Cine.

La proyección estaba prevista en el Lugar de la Memoria, la Tolerancia y la Inclusión Social (LUM), espacio público administrado por el MINCUL y con la misión de promover la reflexión colectiva, el diálogo y la convivencia democrática. 

Los argumentos brindados a Lima Alterna de forma escueta por parte de una representante del MINCUL, respecto a la decisión de revocar el permiso de dicha proyección, refieren a “las relaciones diplomáticas del país” y considerarla una película “inadecuada”, por lo que “no sería posible mostrar cine palestino en una institución estatal”, según sostiene el comunicado publicado por el festival el 3 de octubre.

La existencia de relaciones diplomáticas no es vinculante con una prohibición de exhibición y discusión de obras artísticas en sus diversas formas, ni la subordinación de los espacios estatales a fines ajenos a su función pública. Es obligación de los estados promover el diálogo intercultural. 

Las relatorías especializadas de la ONU han documentado y sustentado legalmente la inadmisibilidad del argumento de las relaciones diplomáticas para la censura al arte palestino, pues contraviene el marco legal de la Declaración Universal de los Derechos Humanos. 

Por ello, condenamos toda forma de censura y cooptación de los espacios públicos, especialmente cuando esta prohibición afecta a minorías, poblaciones indígenas y territorios vulnerados, como indica la Declaración Universal de la UNESCO sobre la Diversidad Cultural.

Revolutionaries Never Die, documental dirigido por el cineasta y archivista palestino Mohanad Yaqubi, es una coproducción entre Palestina, Bélgica y Qatar. La película expone el archivo audiovisual de la realizadora libanesa Jocelyne Saab para articular un vínculo entre el cine, la memoria y la representación de los conflictos y las luchas políticas. Sus temas dialogan directamente con los principios de reflexión histórica y derechos humanos propios de los lugares de la memoria a nivel internacional. 

Es indispensable recordar que el cine es un espacio de conexión emocional que puede funcionar a través del entretenimiento, pero también propicia el pensamiento crítico y nuevas lecturas sobre las realidades sociopolíticas y culturales.

Por lo expuesto, solicitamos al Ministerio de Cultura que brinde explicaciones públicas y fundamentadas de la norma específica que sustenta la decisión de impedir la proyección de Revolutionaries Never Die en el LUM.

Expresamos también nuestra preocupación por el panorama general de la libertad de expresión y la democracia en el país, visible en el sector cultural. Lo acaecido con Lima Alterna se suma al reciente caso de la película peruana Santidad, con una asignación de horarios que impedía su acceso a diversos públicos, y sin estreno comercial en Cusco, lugar en donde se filmó. 

El equipo de producción de Santidad denunció la censura ejercida por el Arzobispado de Cusco bajo el argumento de que podía “tergiversar la buena fe o la moral”. Hasta la fecha, no ha habido un pronunciamiento al respecto por parte del Ministerio de Cultura.

Invocamos a la comunidad en general a recordar que los derechos culturales, como los educativos, son fundamentales e inalienables. Por ello, no pueden quedar sometidos a criterios de coyuntura diplomática o de credo religioso. 

La historia nos ha enseñado que la censura y la arbitrariedad no son hechos anecdóticos, sino un marco nefasto del ejercicio del autoritarismo, opuesta a toda sociedad que aspire a una vida justa y democrática. 

Desde la APRECI, defendemos el derecho del público peruano a acceder a unas cinematografías diversas y plurales. Estamos convencidos de que la labor de la prensa cinematográfica incluye defender las condiciones que permiten la circulación, exhibición, discusión y crítica libre de las obras audiovisuales.

Expresamos nuestra solidaridad con el equipo de Lima Alterna, sus organizadores, el realizador Mohanad Yaqubi y quienes trabajan por una actividad cultural abierta a la diversidad de voces.


APRECI Asociación Peruana de Prensa Cinematográfica
7 de octubre del 2026


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