Integrantes de APRECI participaron en jurados FIPRESCI en festivales de Guadalajara y Bruselas

Miembros de la Asociación Peruana de Prensa Cinematográfica (APRECI) participaron recientemente como integrantes de los jurados de la Federación Internacional de la Prensa Cinematográfica (FIPRESCI) en los festivales de cine de Guadalajara (México) y Bruselas (Bélgica), celebrados en junio pasado.
El asociado Giancarlo Fernández Ciprián integró el jurado FIPRESCI de la 40ª edición del Festival Internacional de Cine en Guadalajara, que se llevó a cabo del 6 al 14 de junio. Compartió esta labor con los críticos Diego Faraone (Uruguay) y Muge Turan (Turquía), quienes evaluaron la competencia oficial de largometrajes mexicanos.

El premio FIPRESCI fue otorgado al documental En el fin del mundo, de Abraham Escobedo-Salas, “por su retrato íntimo y emocionalmente resonante de personas que viven al margen, y por su mezcla de cruda realidad y sorprendente visión cinematográfica que nos recuerda lo que significa amar y soportar”. La película nos presenta a Cecilio, un hombre atrapado entre la adicción y la marginación, buscando reconstruir su vida en los rincones olvidados de Lisboa.

Durante su estancia en Guadalajara, Giancarlo también entrevistó al director peruano Germán Tejada, cuyo filme Los inocentes fue premiado en la sección Cine de Género del festival. Su reporte puede leerse en la página oficial de FIPRESCI, así como en una versión ampliada en Cinencuentro.
Por su parte, la asociada Sofía Álvarez Salas formó parte del jurado FIPRESCI del Festival Internacional de Cine de Bruselas, cuya octava edición se realizó del 20 al 28 de junio. Compartió esta responsabilidad con los críticos Eirik Bull (Noruega) y Djia Mambu (Bélgica).

El jurado evaluó primeras obras de dirección y otorgó su premio a la película chilena La misteriosa mirada del flamenco, de Diego Céspedes, destacándola “por su sensibilidad y cuidado al abordar un tema que ha causado dolor a muchos; por respetar la perspectiva de la infancia en un relato adulto, arraigado en la naturaleza y el amor dentro de un espacio alejado de la sociedad, y por su narrativa profundamente respetuosa e inmersa en un contexto donde presenciamos el resurgimiento de la opresión”.
Ambientada en un remoto pueblo minero del norte de Chile en 1984, la película sigue a Lidia, de 12 años, mientras lidia con el miedo y los prejuicios cuando una misteriosa enfermedad amenaza a su familia y comunidad queer. El reporte de Sofía sobre este filme está disponible en la página de Fipresci, además de su entrevista al director Diego Céspedes en Cinencuentro.
Felicitamos a nuestros colegas asociados por su valiosa participación y por llevar la mirada crítica peruana, gracias a la FIPRESCI, a escenarios internacionales.

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